¿Por qué es de mala educación decir ¿provecho"?

Cuando comemos en un lugar concurrido, una fonda, un restaurante popular o incluso, hacer un día de campo y hay personas alrededor, en México tenemos la pésima costumbre de decir "buen provecho", una frase que además suele desconcertar a personas que vienen del extranjero, y aunque parece que todos sabemos el significado u origen de esta frase, en realidad la mayoría desconoce a qué se debe esta expresión.

La frase "buen provecho" se escucha regularmente cuando alguien llega a un lugar y observa a una persona o un grupo de personas disfrutando sus alimentos, así que a manera de "cortesía" se expresa lo que en otros países suele decirse como "Bon apetite, enjoy your meal, bon appétit o buon appetito" las cuales tienen una connotación muy distinta.

Si bien es una forma de expresar buenos deseos, utilizar esta expresión es de muy mal gusto e incluso de "mala educación". Por si fuera poco, al decirlo, obligas a la otra persona a responder con la boca llena, si es que lo cachaste justo llevándose la comida a la boca.

Te vamos a contar por qué

¿Tú sabes realmente el significado de la palabra provecho? Retén la imagen del bebé que eructa al terminar de mamar, al que la madre le dice: "buen provecho". Pues eso es precisamente el “provecho”, ese gas, que a veces va acompañado de un pequeño vómito y que los padres promueven dando palmaditas en la espalda al pequeño. Eso es, un gas.

¿Entonces de dónde salió el "provecho"?

Si nos remontamos a los anales de la historia nos debemos situar en el siglo VII, la herencia de los árabes que invadieron hace cientos de años lo que hoy es España. Durante su asentamiento de casi ocho siglos, extendieron sus costumbres entre las poblaciones autóctonas. Los pueblos de la península adoptaron parte de su lengua y sus costumbres, entre ellas, el eructo en la mesa como muestra de una buena comida.

Cómo seguramente sabes, en algunas culturas orientales y africanas, está mal visto no eructar después de comer o masticar con la boca cerrada, pues es señal de que no te gustó la comida y no quedaste satisfecho con lo que te sirvieron.

Esta práctica se realizaba en España bajo el mandato de los moros hasta que fueron expulsados; y aunque el eructar después de consideró de mala educación, el decir “provecho” nunca  se eliminó de la cultura.

Cuando los españoles llegaron a México, impusieron varias de sus prácticas y tradiciones, sobre todo cuando se habla de protocolo y etiqueta en la mesa. Por eso, en México y otros países latinoamericanos, seguimos diciendo “provecho” a la hora de comer.

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Tras su expulsión por parte de los Reyes católicos en el siglo XV, sus costumbres pervivieron entre el pueblo y una de ellas, el eructo, aunque repudiado por la clase alta debido a su sonoridad, sobrevivió entre la sociedad, al igual que decir “buen provecho” como respuesta a la emisión del gas por parte de algún comensal

Otras razones de peso

En cualquier manual de protocolo, decir "buen provecho" es una falta increíble de educación. Y por qué, te preguntarás. Pues es de *perogrullo.  Cuando una persona está comiendo no debe hablar con la boca llena. Entonces si le desean «buen provecho» el comensal está obligado a responder, casi siempre un "gracias" mostrando la comida en su boca. Y eso es de una mala educación tremenda. Ese «gracias» puede resultar bastante desagradable.

¿Si es de mala educación, entonces qué puedo decir?

Ahora que ya sabes que decir "provecho" es de mala educación pero quieres demostrar que tienes modales en la mesa, tal vez debas probar frases más refinadas como “que disfruten su comida” y lo mejor es decirlo antes de que empiecen a comer ya que eso demuestra un deseo y no necesariamente exige respuesta.

Únete al movimiento #NoDigasProvecho por el deseo de no ver la comida masticada en la boca de los demás.

*Perogrullo, sirve para expresar que una cosa es tan sabida y conocida que resulta tonto decirla.


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