La Ciudad de México está respirando con dificultad. En lo que va de este 2026, la contingencia ambiental se ha activado ya en 6 ocasiones. Para ponerlo en perspectiva: en todo el 2025 solo se activó 5 veces. Sí, en apenas unos meses ya superamos el total del año pasado, y la pregunta es obvia: ¿qué está pasando?
Aunque el instinto nos lleva a culpar de inmediato a los escapes de los autos, la realidad es más compleja (y un poco injusta por naturaleza). La CDMX es, esencialmente, una cuenca a 2,200 metros sobre el nivel del mar rodeada de montañas. Esta geografía actúa como una barrera natural que impide que el aire circule. La contaminación no se va; se queda atrapada, se acumula y nos obliga a activar la Fase 1 y el siempre polémico Doble Hoy No Circula.
Durante el reciente foro “Congestión Vial en la ZMVM: el problema que dejamos de discutir”, expertos de la CAMe (Comisión Ambiental de la Megalópolis) pusieron el dedo en la llaga. Algunos puntos clave que destacaron:
Más que coches: El aumento desmedido de autos y motocicletas es el síntoma de un problema mayor: la falta de transporte público eficiente.
Modelo caduco: Víctor Hugo Páramo, titular de la CAMe, señaló que el modelo urbano actual ya no responde a las necesidades de la gente.
Cifra alarmante: Hoy circulan más de 6.4 millones de vehículos en la capital, saturando las vías y los pulmones de los ciudadanos.
Una de las conclusiones del foro fue que el aumento en el número de autos y motocicletas en la región está relacionado con la falta de alternativas de transporte eficiente. Además, se destacó que la congestión vial no solo afecta los tiempos de traslado, sino que también afecta la salud y la calidad del aire.
Por ello, especialistas señalaron que programas como Hoy No Circula podrían requerir actualizaciones basadas en evidencia, considerando los cambios que ha tenido la movilidad en los últimos años.
Durante la inauguración del foro, Víctor Hugo Páramo Figueroa, coordinador ejecutivo de la CAMe, afirmó que la congestión vial no es únicamente un problema de tráfico. Según explicó, también es el reflejo de un modelo urbano que ya no responde a las necesidades actuales, así como de un sistema de movilidad donde el transporte público aún no logra consolidarse como la columna vertebral del sistema.
Si bien uno de los problemas más grandes de la contaminación en la Ciudad de México es que el transporte público se ha quedado rezagado frente a las necesidades actuales, el caos vial también se ha convertido en un factor clave.
Por ello, la diputada Elvia Estrada Barba ha propuesto una reforma a la Ley Federal del Trabajo para que el home office sea obligatorio durante los días de contingencia ambiental. La meta es clara: sacar gente de las calles para reducir emisiones y, de paso, evitar que el tráfico colapse aún más en los días críticos.
La crisis ambiental de este año no es mala suerte; es el resultado de una geografía difícil combinada con un parque vehicular que no para de crecer y un sistema de transporte que se quedó atrás.