Asistir a un concierto o evento en la Ciudad de México implica, en la mayoría de los casos, pagar precios elevados por alimentos y bebidas al interior de los recintos, una práctica que podría cambiar con una iniciativa presentada en el Congreso local para permitir el ingreso de productos adquiridos fuera de estos espacios.
La propuesta fue impulsada por la diputada de Morena, Elizabeth Mateos Hernández, quien planteó reformar la Ley para la Celebración de Espectáculos Públicos para eliminar la restricción que impide a los asistentes ingresar con comida y bebidas. El planteamiento cuestiona el modelo actual de operación de muchos eventos masivos, donde se prohíbe el acceso con productos externos y se concentra el consumo dentro del recinto, generalmente a costos más altos.
De acuerdo con la iniciativa, esta práctica afecta directamente la economía de las personas asistentes, al generar un esquema de consumo obligado que no siempre responde a condiciones justas. Por ello, se busca permitir el ingreso de alimentos y bebidas siempre que no representen un riesgo para la seguridad del evento, lo que implicaría establecer criterios claros sobre qué tipo de productos podrían autorizarse.
Desde el pleno, la legisladora advirtió que los espectáculos públicos son espacios de convivencia cultural y social, por lo que las condiciones de acceso no deberían traducirse en restricciones que limiten la libertad de consumo o impongan gastos adicionales desproporcionados.
Además, planteó revisar el equilibrio entre los intereses comerciales de los organizadores y los derechos de los asistentes, en un contexto donde las quejas por precios elevados dentro de los recintos han sido constantes. La iniciativa también pone sobre la mesa la falta de regulación específica en este tema, lo que ha permitido que estas restricciones se mantengan como una práctica generalizada sin un análisis de proporcionalidad.