El Olimpo de Hollywood: Ellos son los Directores más ricos

En el mundo del cine, el éxito no solo se mide en estatuillas doradas, sino en el peso de las cuentas bancarias. Dirigir una película es un arte, pero construir un imperio financiero a partir de ella es una maestría que pocos han alcanzado.

Estos son los 10 directores de cine más ricos del mundo, donde los ceros en sus fortunas superan a veces el presupuesto de sus propios blockbusters.

George Lucas – $10,000 millones
El "Rey Midas" de las galaxias. Aunque lleva décadas sin dirigir un largometraje (desde Star Wars: Revenge of the Sith en 2005), su fortuna es inalcanzable. El gran salto lo dio en 2012 al vender Lucasfilm a Disney por más de $4,000 millones. Gran parte de ese pago fue en acciones de Disney, lo que ha hecho que su patrimonio crezca exponencialmente con el tiempo.

Steven Spielberg – $8,000 millones
El director de Tiburón y Jurassic Park no solo vive de sus películas. Spielberg fue pionero en negociar porcentajes de los ingresos brutos (backend profits) en lugar de salarios fijos. Además, recibe una parte de los ingresos de los parques temáticos de Universal "a perpetuidad", un acuerdo que firmó hace décadas y que es, básicamente, una impresora de dinero.

Walter Salles – $4,500 millones
El nombre que suele sorprender en estas listas. El director brasileño de Diarios de Motocicleta es, además de cineasta, miembro de una de las familias bancarias más ricas de Brasil (Itaú Unibanco). Aunque su carrera artística es prestigiosa, su lugar en el podio se debe principalmente a su herencia y éxito en el sector financiero.

Peter Jackson – $1,800 millones
El neozelandés no solo conquistó la Tierra Media; también conquistó el mundo de la tecnología. En 2021, vendió una parte mayoritaria de su empresa de efectos visuales, Weta Digital, a Unity Software por $1,600 millones. Eso lo catapultó de "director exitoso" a "magnate tecnológico".

Tyler Perry – $1,400 millones
Perry es el ejemplo perfecto de propiedad absoluta. A diferencia de otros que trabajan para estudios, él es el estudio. Posee el Tyler Perry Studios en Atlanta (más grande que los de Warner Bros o Disney) y tiene control total sobre su franquicia Madea y sus series de televisión. Es dueño de cada frame que filma.

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James Cameron – $1,100 millones
El "Rey del Mundo" entró recientemente al club de los mil millones gracias al éxito sostenido de la franquicia Avatar. Cameron es conocido por apostar todo su salario a cambio de porcentajes de taquilla; una jugada que con las tres películas más taquilleras de la historia (Avatar 1 & 2 y Titanic) le ha salido extremadamente rentable.

Michael Bay – $500 millones
Amado por unos y criticado por otros, Bay es un genio comercial. Su fortuna proviene de la franquicia Transformers y de su productora Platinum Dunes, especializada en cine de terror de bajo presupuesto y alta rentabilidad. Bay sabe que las explosiones venden, y él cobra muy bien por ellas.

Mel Gibson – $425 millones
A pesar de las controversias, Gibson es un inversionista astuto. Su mayor éxito financiero no fue un salario de actor, sino financiar de su propio bolsillo La Pasión de Cristo. Al ser el dueño total de la película, se quedó con la mayor parte de los más de $600 millones que recaudó en taquilla.

Francis Ford Coppola – $400 millones
Coppola es el ejemplo de cómo diversificar. Aunque El Padrino le dio fama, su fortuna actual se sostiene en gran medida por su imperio vinícola en Napa Valley y sus resorts de lujo. Es un hombre de negocios que usa el vino para financiar su pasión por el cine (como su reciente y ambiciosa Megalopolis).

Ridley Scott – $400 millones
A sus más de 80 años, Scott sigue siendo uno de los directores más prolíficos. Su riqueza proviene de una carrera constante de éxitos (Gladiator, Alien, The Martian) y de su productora Scott Free Productions, que genera contenido incesante para cine y televisión.

La diferencia entre un director rico y un director multimillonario suele ser la propiedad intelectual (IP). Quienes poseen los derechos de sus personajes o sus propios estudios de efectos visuales son los que terminan liderando la lista.

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