La búsqueda de vivienda accesible en México ya no se limita a la Ciudad de México, Nuevo León o Jalisco. Diversas entidades del norte, el Bajío y el sureste del país se consolidan como opciones atractivas para vivir, gracias a mejores niveles de seguridad, precios más bajos y un desarrollo urbano sostenido.
Baja California Sur destaca como el estado más equilibrado del país. Ocupa el segundo lugar en competitividad nacional y registra una tasa de homicidios de 7.2 por cada 100,000 habitantes, muy por debajo del promedio nacional. Solo 37.4% de su población se siente insegura. Su economía se apoya en el turismo, que representa 13.8% del PIB estatal, y en una sólida captación de inversión extranjera.
Yucatán se posiciona como la entidad más segura de México. Presenta la tasa de homicidios más baja del país y la menor incidencia delictiva. Además, 68% de su población adulta se siente segura. El estado combina estabilidad social con crecimiento turístico y buenos indicadores de estado de derecho.
En el Bajío, Aguascalientes y Querétaro mantienen su atractivo. Aguascalientes ocupa el quinto lugar en competitividad y ofrece vivienda desde 864,000 pesos en departamentos y 1.7 millones en casas, con un mercado joven y dinámico. Querétaro, sexto a nivel nacional en competitividad, conserva un crecimiento inmobiliario estable y un alto nivel de desarrollo industrial y tecnológico.
En el norte, Coahuila sobresale por su equilibrio entre seguridad y economía. Tiene una de las tasas de homicidios más bajas del país, lidera el subíndice de Derecho y registra la menor informalidad laboral a nivel nacional. Nayarit emerge como alternativa en el Pacífico, con buena percepción de seguridad y zonas de alta plusvalía como Nuevo Vallarta.
Tlaxcala ofrece precios accesibles y buena conectividad con Puebla y Veracruz. En algunas zonas, es posible encontrar vivienda desde 1.1 millones de pesos, por debajo del promedio nacional. En el sureste, Campeche y el Caribe mexicano atraviesan un proceso de ajuste inmobiliario, con precios más alineados a la demanda actual.
A nivel nacional, el déficit habitacional supera los 8 millones de personas. Aunque la colocación de créditos mostró una ligera contracción en 2025, se espera un crecimiento moderado hacia el cierre del año. Mientras tanto, los precios en los grandes centros urbanos han comenzado a estabilizarse, abriendo espacio para que nuevos mercados ganen protagonismo.