En algunos desayunos tradicionales, el sabor y la historia de la gastronomía local se combinan con ingredientes que pueden tener efectos negativos para la salud, debido al uso de ingredientes que suelen no ser la mejor opción para comenzar el día. Es bien sabido que algunos platillos mexicanos populares destacan por su alto contenido de grasas saturadas y azúcar, factores asociados con un mayor riesgo de enfermedades crónicas.
Una investigación realizada por la Revista Española de Nutrición analizó algunos de los platillos e ingredientes más populares en los desayunos mexicanos y encontró que muchos de ellos eran elevados en calorías, grasas saturadas y azúcar, situación que contribuyen al desarrollo de obesidad, diabetes tipo 2 y padecimientos cardiovasculares.
De acuerdo con la investigación antes mencionada, estos fueron algunos de los desayunos mexicanos más populares que pueden considerarse entre los más dañinos para la salud, por su alto contenido calórico, grasas saturadas y sodio:
Esta es la razón por la cual algunos platillos mexicanos elevan el colesterol, el azúcar y al presión arterial
La gastronomía mexicana puede resultar dañina en algunas ocasiones debido a varios factores relacionados con sus ingredientes y métodos de preparación ya que muchos platillos tradicionales utilizan frituras, manteca de cerdo, azúcares refinados y quesos altos en grasa.
La combinación de estos elementos eleva el contenido de grasas saturadas, colesterol y calorías, lo que incrementa el riesgo de enfermedades como obesidad, diabetes tipo 2 e hipertensión arterial.
Además, el estudio realizado por la Revista Española de Nutrición encontró que, particularmente en la cocina mexicana, las porciones suelen ser generosas lo que contribuye a su efecto negativo en la salud.
Por su parte, se menciona que el consumo de estos alimentos no suele ser ocasional sino más bien habitual entre la población mexicana.
La riqueza culinaria mexicana permite una gran variedad de opciones, pero la elección y la frecuencia con la que se consumen los platillos más grasosos o azucarados puede afectar la salud a largo plazo.