La bajada del Diablo: un descenso al averno automovilístico

En la Ciudad de México existe una calle que desafía las leyes de la física y la cordura: La bajada del Diablo. Con una pendiente digna de una montaña rusa y un nombre que no deja lugar a dudas, esta avenida se ha convertido en el infierno terrenal para los conductores.

¿Por qué es tan peligrosa?

Imagínate una calle empinada, tan inclinada que parece un verdadero tobogán. Ahora, agrega un pavimento resbaladizo, especialmente en días lluviosos, y conductores que desafían la muerte a diario.

El resultado: una carambola de accidentes que parecen sacados de una película de acción. Desde autos que giran sin control, hasta patrullas que terminan haciendo "trompos", La bajada del Diablo es un festival de choques que solo le falta un público con palomitas.

¿Y qué pasa con los peatones?

Ah, los pobres peatones. Caminar por esta calle es como jugar a la ruleta rusa. Un paso en falso y te vas rodando cuesta abajo como un hámster en una rueda loca.

¿Dónde está este "paraíso" de la destrucción vehicular?

En la colonia La Mexicana, escondida entre calles tranquilas y fachadas señoriales, se encuentra Paso Florentino, el nombre real de esta "montaña rusa" urbana.

¿Y qué hacen las autoridades?

Bueno, han instalado "bolardos" para proteger una casa que ha sido víctima de los choques más épicos. Pero, al parecer, no hay planes para mejorar la seguridad de la calle en general.

En resumen, La bajada del Diablo es un lugar que deberías evitar a toda costa. A menos que seas un amante del riesgo o un conductor kamikaze, no te recomiendo tentar a la suerte en esta avenida infernal.

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Pero si decides desafiar al Diablo, recuerda llevar tu casco, tu póliza de seguro a todo riesgo y una buena dosis de humor negro.

Aquí algunos consejos para sobrevivir a La bajada del Diablo:

Reza una oración antes de empezar el descenso.

Asegúrate de que tu auto tenga frenos de acero ABS.

Baja en primera velocidad y con el pie en el freno todo el tiempo.

Si ves un vehículo fuera de control, ¡arrímate a la banqueta!

Y si por desgracia tienes un accidente, recuerda que no estás solo. La bajada del Diablo ha cobrado muchas víctimas.


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