El café forma parte del consumo cotidiano de millones de personas y, ante la variedad de opciones disponibles en el mercado, Profeco puso bajo la lupa 33 productos para conocer qué tan cerca están de lo que declaran en su empaque. El estudio fue realizado por el Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor y contempló 24 cafés tostados y molidos, 5 descafeinados y 4 productos mezclados con caramelo o azúcar. La evaluación consideró aspectos relacionados con su composición, contenido y etiquetado. Entre los parámetros revisados estuvieron el contenido neto, humedad, azúcares totales, cenizas, grasas, almidones y cafeína, además de la información comercial que aparece en los envases.
¿Cuáles fueron los cafés mejor evaluados por Profeco?
Dentro de la categoría de café puro, tostado y molido, Profeco identificó varios productos que cumplieron con las Normas Oficiales Mexicanas y presentaron un etiquetado claro. Entre ellos se encuentran Blasón Gourmet, Precíssimo, La Parroquia de Veracruz, Gila Café, Café La Finca, Café El Marino y Café El Marino Artesanal.
El resultado no significa necesariamente que alguno de estos productos sea considerado por Profeco como el de mejor sabor, sino que cumplieron con los parámetros y requisitos revisados durante el estudio. En el caso de los cinco cafés tostados y molidos descafeinados analizados, todos cumplieron con las normas y con la información de su etiquetado.
De los cuatro productos de café mezclado con caramelo o azúcar incluidos en la evaluación, tres también cumplieron con las disposiciones revisadas.
¿Qué marcas de café incumplieron con Profeco?
El análisis detectó 10 productos con incumplimientos relacionados principalmente con la información comercial. Café Alpont y Café Mis Raíces Vehav presentaron irregularidades respecto al etiquetado relacionado con la denominación de origen Café Chiapas. En el caso de Alpont también se encontró un incumplimiento en la declaración del contenido neto.
Por otra parte, Café Punta del Cielo, Punta del Cielo Cosecha Premium y Kaapeh presentaron una confusión entre la fecha de caducidad y la fecha de consumo preferente. Profeco también señaló irregularidades en la forma en que se presenta el lote y la fecha de consumo preferente de algunos de estos productos.
Los Portales de Córdoba y Los Portales de Córdoba Mezclado tampoco presentaron de manera indeleble y permanente el lote y la fecha de consumo preferente, de acuerdo con la evaluación. En el caso de Segafredo Zanetti Espresso y Segafredo Zanetti Emozioni, la leyenda utilizada en el envase indicaba una fecha como consumo preferente cuando correspondía a la fecha de caducidad.
Finalmente, Café Mexicano fue señalado por no demostrar la leyenda “Fórmula irresistible” que aparece en su empaque.
¿Un café descafeinado realmente no tiene cafeína?
Uno de los puntos que Profeco destaca en el estudio es que la palabra descafeinado no significa que el producto esté completamente libre de cafeína. De acuerdo con la NMX-F-013-SCFI-2020, un café descafeinado puede contener hasta 0.15 por ciento de cafeína, mientras que un café puro debe presentar como mínimo 1 por ciento.
Por ello, quienes buscan reducir su consumo de cafeína deben considerar que incluso los productos identificados como descafeinados pueden conservar una cantidad de este compuesto.
¿Qué recomienda Profeco al comprar café?
Además de revisar la información del etiquetado, Profeco recomienda observar las condiciones del empaque antes de comprar el producto. Una bolsa, lata o envoltura dañada puede afectar la conservación del café. Una vez abierto, lo recomendable es mantenerlo en un recipiente hermético y protegerlo del calor y de la luz. Estas condiciones ayudan a conservar sus características y reducir la exposición a humedad y oxidación.
El estudio también recuerda que fecha de caducidad y consumo preferente no significan lo mismo. La primera está relacionada con la seguridad del alimento, mientras que la segunda señala hasta cuándo puede conservar determinadas características de calidad.
Con este análisis, Profeco muestra que elegir un café no depende únicamente del sabor o del precio: revisar qué contiene, cómo está etiquetado y qué información proporciona el fabricante también puede ayudar a tomar una decisión de compra más informada.