Guía del buen comer callejero

En México 3 de cada 10 personas comen diariamente en la calle. Aunque existe la percepción de que la comida de los puestos de comida callejeros es indigesta, calórica y poco saludable , la realidad es que muchos platillos pueden ser equilibrados.

La clave para no sabotear tus objetivos de salud está en la moderación, el método de preparación y la elección inteligente de los ingredientes adicionales.

Por ello te presentamos las mejores opciones "de banqueta"

Tacos de guisado

Procura: elegirlos siempre con tortilla de maíz y "sin copia" (una sola tortilla). Prefiere rellenos de origen vegetal como nopales, verdolagas y rajas sin crema, o guisos como tinga, huevo, puntas de filete, pollo, bistec, hígado, picadillo, cecina y chile relleno sin capear.
Evita: rellenos con crema, gratinados o capeados. Guisos grasosos como chicharrón, chorizo, chuleta, longaniza, cochinita, pastor, salchicha, papa y mole.
Dato curioso: de acuerdo al Sistema Mexicano de Alimentos Equivalentes, dos tacos de guisado en general aportan aproximadamente 332 kcal.

Tortas

Procura: cuidar el tamaño (que sea un bolillo mediano). Adereza con mostaza y chiles chipotle o en vinagre. Prefiere rellenos de aguacate, pierna de cerdo, quesillo, queso fresco, huevo y pollo.
Evita: el exceso de mayonesa y aderezos y evita pedir de queso de puerco, salchicha, jamón, chorizo, milanesa y queso amarillo.
Dato curioso: mientras una torta de jamón con quesillo tiene unas 370 kcal, una torta cubana promedio puede alcanzar las 750 kcal.

Elotes y esquites

Procura: consumirlos preferentemente por la tarde para evitar acidez o reflujo nocturno. Asegúrate de que el puesto cumpla con normas básicas de higiene.
Evita: añadir crema, exceso de mayonesa y sal.
Dato curioso: el elote es una excelente fuente de fibra; una sola taza aporta casi el 20% de la ingesta diaria recomendada.

Quesadillas y sopes

Procura: siempre al comal (nunca fritos).
Rellenos recomendados: champiñones, huitlacoche, flor de calabaza, rajas, tinga, picadillo, carne deshebrada, requesón o quesillo.
Evita: preparaciones que se hundan en aceite o rellenos de papa con chorizo, chicharrón o sesos.
Dato curioso: la salsa cruda que se añade a los sopes es rica en vitamina C, lo que ayuda a mejorar la absorción del hierro presente en los frijoles.

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Tacos

Procura: cortes magros como el bistec encebollado, lomo, fajitas de res o pechuga de pollo. Si eliges pastor, busca opciones que no tengan exceso de grasa visible y acompáñalos con mucha verdura (cebolla y cilantro).
Evita: opciones con alto contenido de grasa saturada como la gringa (por el queso y la tortilla de harina) o combinaciones que incluyan longaniza y chicharrón simultáneamente.
Dato curioso: la piña en los tacos al pastor contiene bromelina, una enzima que ayuda a descomponer las proteínas y favorece la digestión.

El tlacoyo

Procura: elegirlos siempre asados al comal. Los mejores rellenos son haba, frijol, alverjón o requesón. Acompáñalos obligatoriamente con una buena porción de nopales, quelites y salsa para aumentar el consumo de fibra.
Evita: aquellos que son pasados por aceite o manteca (fritos). Evita el relleno de chicharrón prensado, el exceso de crema ácida y los quesos con alto contenido de grasa.
Dato curioso: la combinación de la lisina (aminoácido presente en el frijol) y la metionina (presente en el maíz) crea una proteína de alto valor biológico comparable a la de la carne, pero con el beneficio adicional de la fibra y sin grasas saturadas.

Guía rápida para el "Bien Comer" callejero

Verdurízate: la mayoría de los puestos ofrecen nopales, cebollitas, rábanos o quelites como acompañamiento. Úsalos generosamente; su fibra ayuda a reducir el índice glucémico de la comida y te brindará mayor saciedad.
Salsas, ¿fritas o crudas?: siempre que sea posible, elige salsas crudas (verde o pico de gallo). Además de evitar el aceite de la fritura, conservan mejor la vitamina C de los ingredientes, lo cual favorece la absorción del hierro presente en el frijol o la carne.
Cuidado con lo que bebes: muchas veces se consumen más calorías en la bebida que en el plato. Opta por agua simple y evita refrescos o bebidas azucaradas.
El método de cocción: las preparaciones al comal ahorran, por lo menos, el 30% de las calorías. Evita los lugares donde los alimentos se hunden en aceite o donde este se reutiliza.
La higiene como prioridad: observa que quien maneja el dinero no sea la misma persona que prepara los alimentos. Un lugar limpio es el primer paso para una digestión saludable y libre de infecciones.

Ahora sí mi godín, estás listo para llevar una mejor dieta callejera.

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