Yamal vs. Messi, ahora en la final del Mundial
Ese bebé de cinco meses que se luce en la foto de 2007 es el principal obstáculo para que ahora Lionel Messi pueda conseguir su segunda Copa del Mundo. Este miércoles, Argentina derrotó en una emocionante semifinal a Inglaterra. Perdían por la cuenta mínima, pero en los últimos minutos, con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, en jugadas en las que participó la Pulga, la Albiceleste lo dio vuelta de manera agónica y abrochó los boletos para la definición en Nueva Jersey.
El zurdo, hoy en Inter Miami, sabe que en los tres últimos duelos de su selección habían dejado preocupaciones: “Llegábamos con muchas dudas, nos cuestionaban el rendimiento, pero a mi nunca se me pasó por la cabeza no estar entre los cuatro mejores. Cuando estamos juntos sacamos algo. Hicimos lo que todos queríamos, estar hasta el último día. No es fácil llegar a dos finales seguidas”.
“Estoy cansado, dejando el máximo en cada partido, jugando alargues. Este grupo ha hecho un desgaste enorme, pero queda un pasito más. Lo vamos a intentar”, agregó.
Por su parte, España eliminó con autoridad a Francia, la selección que mostraba un rendimiento más sólido en la Copa del Mundo. Los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro configuraron un 2-0 que dejó sin reacción a Kylian Mbappé y compañía.
Una vez terminado el partido, los medios españoles le consultaron a Lamine Yamal sobre una posible final con Lionel Messi (en ese momento aún no se conocía al segundo finalista) y por la foto de hace 20 años. Se lo tomó con humor: “He crecido un poco, y Leo también. Ojalá pueda enfrentarme a él en una final, sobre todo porque no pudo darse la Finalissima“.
Aunque una de las fortalezas de la Roja europea es que no dependen de ninguna individualidad, porque su fuerte es el fútbol colectivo que exhiben. De hecho, Yamal, pese a que realizó buenos partidos en Norteamérica 2026, registra apenas un gol, que fue ante Arabia Saudita. Además, cuenta con cero asistencias, jugó los siete duelos en lo que va de torneo, acumula 496 minutos y un total de 15 remates.
En lo individual, sus números son más opacos que los de Messi, aunque, en lo colectivo, el juego de la albiceleste depende exclusivamente de la inspiración del rosarino, que posee ocho goles, siete asistencias y que quiere seguir distanciándose en la lucha por el goleador histórico de los mundiales.