La 68.ª edición de los Grammy Awards 2026 quedará grabada en la memoria como una velada cargada de emoción musical, sorpresas y un fuerte mensaje político. La industria se unió en una crítica abierta contra las políticas migratorias de Donald Trump y las acciones de ICE, entre discursos potentes, pines con el lema "ICE OUT" y pullas directas.Bad Bunny se coronó como la gran figura de la noche al ganar el Álbum del Año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, convirtiéndose en el primer artista en lograr este premio con un disco principalmente en español.
Emocionado y con lágrimas, Benito Antonio Martínez Ocasio subió al escenario tras ser anunciado por Harry Styles. Pronunció su discurso casi íntegramente en español: “Puerto Rico, créeme cuando te digo que somos mucho más grandes que 100x35”, dijo, aludiendo al tamaño de la isla. Dedicó el galardón “a todas las personas que han tenido que dejar su país” y “a los latinos que merecieron estar aquí”. Minutos antes, ya había ganado Mejor Álbum Latino Urbano por el mismo disco, donde soltó uno de los momentos más impactantes: “Antes de darle las gracias a Dios, debo decir: ¡fuera ICE! No somos salvajes, no somos animales, no somos aliens. Somos humanos. Somos americanos”. Remarcó que “lo único más poderoso que el odio es el amor” y llamó a luchar con cariño y unidad.
Kendrick Lamar hizo historia al acumular 27 Grammys en su carrera, superando a Jay-Z (24) como el rapero más premiado. Ganó cinco en esta edición, incluyendo Grabación del Año por “luther” (junto a SZA), Mejor Álbum de Rap por GNX y otros en categorías de rap. Recogió varios premios con elegancia, dedicándolos a Dios y a sus colaboradores, mientras SZA añadió un mensaje de esperanza: “Sé que es un tiempo difícil. No caigan en la desesperación. Nos necesitamos los unos a los otros. No nos gobierna el Gobierno, nos gobierna Dios”. Otras victorias destacadas incluyeron sorpresas como Canción del Año para “Wildflower” de Billie Eilish, quien dedicó el premio con un guiño político: “Nadie es ilegal en tierra robada”. Artista Revelación fue para la británica Olivia Dean, quien entre lágrimas recordó a los inmigrantes: “Esta gente debe ser celebrada. No somos nada los unos sin los otros”. Lola Young se llevó Mejor Actuación Pop Solista por “Messy”, otra sorpresa frente a nombres como Lady Gaga o Sabrina Carpenter.
El presentador Trevor Noah, en su sexta y última vez al mando, no escatimó en críticas al presidente. En su monólogo inicial bromeó sobre Nicki Minaj “aún en la Casa Blanca discutiendo asuntos importantes con Trump”, y soltó frases como: “Bienvenidos a los Grammy en directo… porque si editamos algo, el presidente nos demandará por 16 millones de dólares” (aludiendo a una demanda previa de Trump). También hizo un chiste sobre Groenlandia y Epstein que generó revuelo posterior.La alfombra roja y las actuaciones brillaron con transparencias de Karol G, plumas de Lady Gaga (quien ganó Mejor Álbum de Pop Vocal por Mayhem), y momentos potentes como Rosé y Bruno Mars con “Apt.”, Sabrina Carpenter con “Manchild”, o la versión limpia al piano de Lola Young.
Incluso figuras como Carole King (con pin “ICE OUT”) y el presidente de la Academia, Harvey Mason Jr., tocaron el tema político con sutileza, recordando que “cuando el mundo falla, la música nos restaura”.La noche combinó celebración, protestas y hitos: Bad Bunny abrió camino para el español en la cima, Kendrick consolidó su legado rap, y la música se convirtió en altavoz contra la división. Una gala inolvidable que mezcló arte y compromiso.
Uno de los mejores momentos fue la actuación de Slash, Duff McKagan, Chad Smith, Andrew Watt y Post Malone rindiendo homenaje a Ozzy Osbourne.