Enrique Bunbury: la mujer y la hija que le esperan abajo del escenario y su plan para el retiro

Enrique Bunbury abandona -a sus 54 años- los escenarios por problemas de salud. "Desde el momento que salgo de mi casa y comienzan viajes y shows, un compendio de síntomas y dolores me acompañan desde la mañana hasta el momento de subirme al show. He escuchado diferentes nombres y diagnósticos. La realidad es que mi garganta se cierra e irrita, y mis vías respiratorias dificultan el más leve ejercicio y la ejecución de mi trabajo. De manera que lo que normalmente era un placer y deleite, se ha convertido en fuente de inmenso dolor y sufrimiento. Nada de esto me ocurre jamás, si no estoy de gira", ha explicado el artista en su Newsletter.

Según ha dicho, cumplirá con sus compromisos hasta septiembre de este año; a partir de esa fecha, el ex líder de Héroes del Silencio se volcará en su familia. Piedra angular de su vida últimamente. Así lo averiguamos hace unos años, cuando se desveló como un marido enamorado en su disco Expectativas.

"Hasta que te encontré /Me diste cobijo bajo una palmera /Y me diste de beber /Si algo no sale bien /Serás mi constante /Sólo porque no doy detalles y vivo como un rey /Sé reconocer mi palacio de jade / Hoy te elijo a ti para estar en mi vida /Te elijo cada día consciente y libremente /Mi amor no será un problema jamás /El problema jamás /Sólo porque curaste mis heridas /Y tu anatomía fue mi medicina / Y remedio para todo /Mi bálsamo del Perú...

Estos versos forman parte de su canción La Constante, dedicada a su segunda esposa, José Girl, de 44 años, madre de su hija Asia, de 10. Una fotógrafa de mucho talento con la que vive en Los Ángeles y con la que mantiene una relación sentimental muy consolidada desde 2003.

Bunbury tiene su corazoncito y ha hecho pequeñas declaraciones sobre su vida personal que le dibujan como un padre y esposo entregado. En una ocasión, habló abiertamente sobre su hija, una preciosa niña rubita con la que se le cae la baba. "Tiene de mí la terquedad y el interés por muchas cosas. Asomarse a muchas ventanas y estar con los ojos muy abiertos", deslizó con naturalidad.

Bunbury ya había hablado sobre la paternidad antes, algo que parece haberle ablandado y ha animado a ser aún más crítico en sus canciones con el mundo que le lega a su hija. "Te cuentan tantas veces en los meses previos al nacimiento que va a cambiar tanto tu vida que tiendes a resistirte. Pero los cambios que me trajo ella han sido muy bien recibidos. No hay resignación, sino apasionamiento y disfrute", ha dicho.

De sexo, drogas y rock and roll ya nada de nada. A sus giras con la banda se suman su mujer y su hija. Siempre, sin excepciones. "Para mí un camerino con niños es el gesto más auténtico del rock and roll. No entiendo a los que consideran las giras como una escapada de fin de semana y el resto del tiempo llevan vidas de burgueses de adosado. Las drogas sólo me interesan como estado alterado de conciencia. El sacrificio y constancia que exige la vertiente lúdica no creo que compense. Y el sexo sin amor es una pérdida de energía innecesaria".

Enrique, conocido en el gremio por ser muy generoso con sus músicos, se casó con Jose Girl, nombre artístico de Josefa Gómez, en 2012 tras varios años de discreta relación. Lo hicieron en México, en Tepoztlán, donde su admirada Chavela Vargas pasó los últimos años de su vida. Se dieron el sí, quiero en una hacienda decorada con motivos relacionados con la muerte, como las calaveras y las catrinas, muy populares dentro de la cultura tradicional de México y que el artista ha utilizado como parte de su estética.

Girl y Enrique se conocieron en 2003, durante la gira de El viaje a ninguna parte. Ella le hizo las fotos de su álbum y desde entonces no se han separado. Jose es su retratista personal, pero también trabaja para otros: le ha hecho fotos a Oscar Jaenada, a diversos grupos musicales y se ha hecho un nombre en Los Ángeles, donde residen desde 2009, como artista visual.

Jose también es aragonesa, de familia circense, y se trata de su segunda esposa. El músico contrajo matrimonio en diciembre de 2000 con la periodista aragonesa Nona Rubio. Se divorciaron un año después, una ruptura que relató en el tema Lady Blue. Después se le relacionó con la actriz y modelo italiana Benedetta Mazzini, hija de la famosa cantante italiana Mina, a quien compuso algunas canciones. Pues eso. Su corazoncito.

Enrique Ortiz de Landázuri, está aún muy vinculado a su ciudad, Zaragoza. Tiene dos hermanos: Ana, que vive en Salamanca y trabaja en una agencia de viajes, y Jorge, editor, director y guionista que ha colaborado con él. También tuvo un hermano mayor, Rafael, pero murió trágicamente asesinado al salir de una discoteca de Tarragona en los años 90.

El cantante se crio en una acomodada familia zaragozana de cuyas empresas sigue siendo socio. En su colegio, una escuela religiosa a la que acudían los cachorros de la alta sociedad zaragozana, ya era un joven popular y rebelde que se llevaba a las chicas de calle.

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Por su cuenta, ha fundado varias compañías con las que mantiene relación. Bunbury, sin ir más lejos, es socio de la sociedad inmobiliaria y patrimonial de su familia, una empresa de cuentas boyantes que sigue activa desde que se fundó, allá por los años 80. Ese espíritu empresarial además le ha acompañado a lo largo de toda su trayectoria artística, en la que no ha dejado de lado lo financiero y ha fundado varias compañías con más o menos suerte.

Finanzas boyantes

Ahora que el exlíder de Héroes del Silencio anuncia su retirada de los escenarios por problemas de salud, vemos que ha sabido mantener un buen colchón, llegado el momento de su adiós. Aunque ha dicho que no se trata de un adiós a toda su carrera, porque seguirá activo de otras formas. “Se abre ante mí un sinfín de posibilidades, en las que lo creativo, es decir, componer canciones, grabar discos, pintar y escribir libros de poesía forman parte de mis objetivos. Tengo la edad para hacer este cambio importante en mi vida y el apoyo de mi familia y management”, ha escrito en el comunicado que colgó en las redes sociales.

Exclusivas Campoblanco SA es la firma familiar, fundada hace 37 años en Zaragoza, en la que participa la hermana de Bunbury y el resto de su familia. Destinada al alquiler de inmuebles, la sociedad cuenta con un activo de 2,5 millones de euros y, pese a que en el último ejercicio registró pérdidas, sus cuentas están siempre saneadas. Son varias, decíamos, las empresas que ha fundado él mismo a lo largo de su carrera y una de ellas sigue activa: Servidor de Nadie SL, una sociedad destinada a la creación artística y literaria. El nombre de la compañía, inspirado en una de sus canciones, es una declaración de principios en sí misma. Y es, además, el vehículo empresarial con el que el artista gestiona su carrera en España.

Se fundó en 1997 y, con un solo empleado, la sociedad tiene un activo de 1,2 millones de euros y unos resultados positivos en cada ejercicio contable. Aunque no son cifras de escándalo, puesto que hay que tener en cuenta que Bunbury se mudó a California hace ya años y desde allí gestiona todo lo relacionado con su arte.

Fue en 2009 cuando el zaragozano decidió hacer las maletas y probar suerte en otro país, en lo que se considera una de las mecas del rock internacional. Pasea por las playas que un día fueron el escenario de las locuras de Jim Morrison, uno de sus referentes. “Vivo entre California y El Puerto Santa María desde hace ocho años”. Los Ángeles es una gran capital y, como tal, tiene una oferta cultural fascinante e inabarcable. En Los Ángeles hay una gran población latina y se perciben algunos detalles de convivencia distintivos. De todas formas, California no se parece en nada al resto de Estados Unidos. Es una rara avis”.

Su relación con el municipio gaditano se mantiene pese a que cada vez está más instalado en Los Ángeles y menos en España. En El Puerto tiene un estudio de grabación, el Hellville de Luxe, que es también su casa gaditana. Es más, el verano pasado, en pleno agosto, estuvo en la ciudad para rodar un programa de televisión con un grupo de amigos, entre los que se encuentra Nacho Vegas, uno de sus ‘indispensables’. Y aprovechó para celebrar su 54 cumpleaños rodeado de ellos.


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