El museo de lo asqueroso

El Museo de la Comida Asquerosa abrió sus puertas en 2018 en Suecia y presenta una exhibición de las bebidas alcohólicas más repugnantes que ha creado el hombre, tales como el "vino de caca", la ginebra de hormigas rojas o el vodka con escorpión.

Estos son algunos de los alcoholes que se pueden contemplar en la ciudad sueca de Malmö, al sur del país. El director del museo, Andreas Ahrens, hizo él mismo una mezcla de excrementos humanos para confeccionar el alcohol que solía beber para curar fracturas y contusiones, "es sobre todo un medicamento", dice.

Ahora huele más a alcohol que a heces", dice, llevándose la botella a la nariz. Pero cuando empiezas a fabricarlo, el olor es totalmente horrible", confiesa.

La entrada cuesta unos 450 pesos mexicanos y mientras se hace el recorrido, los visitantes van luchando contra las náuseas, pues van oliendo todo tipo de inmundicias, mientras descubren distintos alcoholes, algunos experimentales, como una cerveza escocesa al 55% que se vende dentro una ardilla disecada.

También hay alcoholes con una producción más importante, como el Fernet Branca italiano, una cerveza a base de testículos de ballena islandesa o Waragi, una asquerosa bebida a base de plátano de Uganda, otros como el pruno, un vino de frutas elaborado por prisioneros en Estados Unidos y escondido en los baños.

Los visitantes también pueden comparar los hábitos por países, como en el caso del Gammeldansk, un bíter danés que tradicionalmente se bebe en el desayuno, "considerado bastante normal aquí en Suecia, en Dinamarca y Noruega, pero repugnante en el resto del mundo", dice Ahrens.

Lo mismo ocurre con todos los demás objetos de la exposición. Son cosas apreciadas por la gente del lugar donde se fabrican y que pueden parecer repugnantes "si no eres de allí", afirma.

Entre los platillos que se exhiben, está la ensalada de murciélago.

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Inaugurado hace casi dos años, el Museo de la Comida Asquerosa tiene cada vez más éxito, con exposiciones en otros lugares del mundo como Nantes, Francia, Berlín, Alemania y Los Ángeles en Estados Unidos. Mientras lleva a cabo el recorrido puedes degustar algunos de los platillos:

La actual crisis sanitaria obligó a cerrar sus puertas temporalmente por la falta de visitantes pero con la exposición de alcoholes, que durará tres meses, Ahrens espera estimular de nuevo las visitas.


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